Vía
Kobol y su Estrella de Combate tengo noticias de la campaña de
I love IU para el envío de mensajes a los diputados miembros de la subcomisión parlamentaria encargada de la reforma de la Ley Electoral.
El texto de la carta que aportan dice, entre otras cosas, esto:
"La ampliación del Congreso a 400 diputados y la creación de un “colegio de restos” para estos nuevos 50 escaños es una de las opciones que corregirían sin reformar la Constitución las actuales distorsiones que impiden que todos los votos sean contabilizados en condiciones de igualdad."
La
propuesta de reforma de UPyD también incluye aumentar el número de diputados hasta el máximo contemplado por la Constitución, 400, la mitad de los cuales se elegiría en circunscripciones autonómicas y la otra mitad en una estatal.
A mí me parece bien que se reforme la Ley Electoral. De hecho, creo que esta ley es fuente principal de muchos de los males que padecemos en España. Ahora bien, tal y como funcionan las cosas, yo más bien creo que en el Congreso hay exceso de diputados y no al revés. Me explico.
La configuración actual del Congreso es la siguiente:
| Partido | Votos | Porcentaje | Escaños |
| PSOE | 11.064.524 | 43,64% | 169 |
| PP | 10.169.973 | 40,11% | 153 |
| CiU | 774.317 | 3,05% | 11 |
| EAJ-PNV | 303.246 | 1,20% | 6 |
| ERC | 296.473 | 1,17% | 3 |
| IU | 963.040 | 3,80% | 2 |
| BNG | 209.042 | 0,82% | 2 |
| CC-PNC | 164.255 | 0,65% | 2 |
| UPyD | 303.535 | 1,20% | 1 |
| NA-BAI | 62.073 | 0,24% | 1 |
¿Para qué queremos un Parlamento con tanto diputado, despacho oficial y gasto asociado si, llegado el día de la votación, el partido de turno dice A y
todos sus miembros, salvo ausencia o error, votan A? 169 votan lo que decida el PSOE; 153, el PP; 11 CiU y así sucesivamente.
Un Congreso con sólo 10 diputados -uno por cada grupo- con un porcentaje de representación equivalente a los escaños vigentes
devolvería en cada votación el mismo resultado que el obtenido en la situación actual. Esa reducción a 10 diputados no cambiaría en lo esencial las cosas, pero nos ahorraría a los sufridos contribuyentes un dineral nada despreciable en estos tiempos de escasez que vivimos. El peso relativo de los 10 representantes sería el siguiente: 48,28 (PSOE), 43,71 (PP), 3,14 (CiU), 1,71 (EAJ-PNV), 0,86 (ERC), 0,57 (IU, BNG, CC-PNC), 0'29 (UPyD, NA-BAI).
Miren qué contentos estarían
nuestros 10 representantes por haber alcanzado escaño:
Para desgracia nuestra, y suerte de diputados, diputadas y aspirantes a serlo, un cambio así también exigiría reformar la Constitución (ésta fija un mínimo de 300 diputados en el Congreso). Pues bien, ¿no toca ya que los españoles que queremos seguir siéndolo nos enfrentemos con el reto ineludible de su reforma?
Es cierto que las propuestas de UPyD e IU paliarían en alguna medida el injusto reparto de escaños de la ley electoral actual. Pero si la reforma no es de mayor calado,
los diputados continuarán representando en el Congreso a su partido y no a los ciudadanos que los votan. Así las cosas, para el ciudadano común lo que tiene sentido es minimizar el número de diputados y no aumentarlo. Adelgazar el Congreso es la solución más práctica, útil y económica para los ciudadanos sin aspiraciones a cargo público.
Si nadie, tampoco UPyD, está por la labor de abordar el problema en toda su complejidad, ¿por qué apoyar un aumento de gasto público en forma de diputados en Cortes? Si no se quiere reformar la Constitución, que al menos la modificación de la Ley Electoral no incremente el coste para los ciudadanos.
300 diputados es mejor opción.