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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Listas abiertas y rodillo

Un poco de reflexión post-congresual, antes de una pregunta inevitable -como tantas de las mías ;)

Supongamos el siguiente escenario imaginario:
CEP con censo de 1000 afiliados
Nº de delegados en congreso: 100
  • 501 a favor de opción A (favorables a la gestión de Rosa Díez y su equipo)
  • 499 a favor de opción B (críticos con la gestión de Rosa Díez y su equipo)
Elección de representantes al congreso. Dos mecanismos extremos:
I. Elección mediante listas cerradas y bloqueadas de 100 candidatos y voto mayoritario. Resultado:
  • Gana lista oficial de favorables a opción A
  • Todos los delegados (100) correspondientes al CEP responden a una sensibilidad, pese a que prácticamente están igualados.
II. Elección mediante listas abiertas y voto mayoritario.
Los dos grupos de electores hacen circular sendas listas oficiosas: (a) 100 candidatos favorables a A, y (b) 100 candidatos favorables a B.
Resultado:
  • Gana lista oficiosa de favorables a opción A
  • Todos los delegados (100) correspondientes al CEP responden a una sensibilidad, pese a que prácticamente están igualados.
El resultado entre I y II es indistinguible.

Es claro que este efecto perverso de una elección ingenua mediante listas abiertas fue previsto por el autor o autores del Reglamento del I Congreso de UPyD en lo que a la elección de delegados se refiere. Así debe entenderse la restricción de que cada elector sólo pudiera elegir 3/4 del número de delegados asignado a provincia.

Reglamento del I congreso de UPyD, Cap. I, Art. 9, pp.9-10:
"A la elección como delegados podrán postularse, de forma libre, todos los afiliados incluidos en el censo del Congreso de cada Comité Electoral Provincial o Agrupación Territorial.
(...)
Cada elector votará en la Asamblea del Comité Electoral Provincial o Agrupación Territorial a la que se encuentre adscrito. Se votará, mediante voto secreto, como máximo a un número igual o inferior a los tres cuartos (3/4) del número de candidatos a elegir de entre los que figuren en la correspondiente lista. Resultarán elegidos los candidatos que mayor número de votos obtengan, siempre que al menos hayan obtenido más de un voto. En caso de empate los puestos se cubrirán por sorteo."
La consecuencia de esta corrección al mecanismo de elección mediante listas abiertas devuelve, para el escenario antes planteado, el siguiente resultado:
  • 501 votantes eligen tres cuartos de los cien representantes posibles: 3/4*100 = 75
  • 499 votantes eligen tres cuartos de los cien representantes posibles: 3/4*100 = 75
Como hay más candidatos favorables a la primera opción, salen elegidos 75 representantes de la opción A y 25 de la opción B.

No se logra una representación fiel de la realidad del CEP -donde las opciones están muy igualadas- pero se evita el efecto rodillo de la elección ingenua mediante listas abiertas. La opción minoritaria consigue 1/4 de representación.

Ahora, la pregunta inevitable:

¿Por qué, si el autor o autores del Reglamento del I Congreso conocían este efecto, no lo evitaron en la elección de los 110 miembros no natos del Consejo Político?

Cap. V, Art. 31, p.15:
"A) Consejo Político.-
De los 150 miembros de éste órgano, 110 serán elegidos en el Congreso, mediante listas abiertas, por el voto directo y secreto de los delegados asistentes. El resto tendrán la condición de miembros natos y se corresponderán con los 21 miembros del Consejo de Dirección y cada uno de los 19 Coordinadores Territoriales."

Al parecer, ha habido listas oficiosas de candidatos al Consejo Político, tanto por parte de la candidatura de Rosa Díez como por parte de la de Valia Merino.

La falta de previsión -¿o su exceso?- por parte del autor o autores del Reglamento del I Congreso en la elección mediante listas abiertas al Consejo Político ha hecho que, pese a que la candidatura de Valia Merino obtuviera casi un 20% de apoyo entre los afiliados que votaron, ni siquiera él ha salido elegido en el nuevo Consejo Político.

Se puede argüir que el censo de electores en este último caso estaba constituido por los delegados del congreso, mientras que el 20% es sobre afiliados que ejercieron el voto. Aún así, cabe extraer alguna consecuencia de los votos a Valia Merino y los miembros de su lista.

Supongamos que se hubiera aplicado sobre la elección del Consejo Político la corrección de los 3/4. Es decir, que el máximo que cada delegado hubiera podido votar al Consejo Político fuera no el total (110), sino tres cuartos del total (3/4 * 110) = 82.

¿Qué efecto habría tenido esto sobre la composición del Consejo Político? Indudablemente, no todos los nombres de la lista oficial habrían salido elegidos. Un total de 28 puestos habrían sido disputados entre la candidatura alternativa e independientes (aquellos que no figuraban en ninguna de las dos listas).

Dado que las 28 primeras posiciones de candidatos no elegidos son ocupados por 3 independientes y 25 miembros de la lista a favor de Valia Merino, cabe concluir que -de haberse aplicado la corrección de los 3/4- en el Consejo Político de UPyD las voces críticas con la dirección habrían obtenido 25 representantes; sobre los 110 posibles, un 22,72%. Más cerca, sin duda, del apoyo recibido entre los afiliados que ejercieron su derecho a voto. De haberse hecho así las cosas, hoy habría un Consejo Político más fiel a la volutad general de los afiliados que votaron.

Esta es la comparativa:























RESULTADOScongresosistema 3/4
Lista pro-candidatura Rosa Díez11082
Lista pro-candidatura Valia Merino025
Independientes03



La misma consideración cabe hacer del sistema de elección llevado a efecto en las Comisiones de Garantías y Finanzas.

De nuevo: ¿por qué no se aplicó la corrección de los 3/4 en estos casos, aunque el/los responsable/s del Reglamento sí lo hicieron en la elección de delegados?


martes, 17 de noviembre de 2009

Rosa candidata

Quizá alguien encuentre ocasión para preguntar a Rosa Díez -antes, durante o después del congreso- por qué lo que era bueno para el PSOE no es bueno para UPyD.

1 de junio de 2000, Rosa candidata a la Secretaría General del PSOE:

Noticia de agencia, publicada en eldia.es :
"Las enmiendas de Díez a la ponencia marco, que parten de la idea general de que los afiliados socialistas participen «al máximo» en las decisiones del partido, proponen también la institucionalización de las «primarias para la elección del candidato a la presidencia del Gobierno, así como la implantación del sistema de listas abiertas para la elección de los miembros de todos los órganos de dirección del PSOE, y la limitación de los mandatos de los cargos orgánicos."

Rescatado por fontajau, desde Ciudadanos en la Red
(era una pena que se perdiera)

Repetimos, para general solaz:
"... listas abiertas para la elección de los miembros de todos los órganos de dirección del PSOE"
Sintagmas relevantes: listas abiertas, todos los órganos de dirección.

Pasatiempo para niños y mayores: superpremio magenta para el que encuentre la diferencia:
"... listas abiertas para la elección de los miembros de todos los órganos de dirección de UPyD"
5, 4, 3 , 2, 1.... ¿Sí? ¿La encontró? ¡ Bravo ! Efectivamente, en un caso se dice PSOE; en otro, UPyD.

Resumamos:
Rosa en el PSOE: Rosa oposición / Rosa en UPyD: Rosa en el machito
Listas abiertas / listas cerradas

O el triste y traumático -¿o no tanto?- tránsito entre lo predicado ayer y lo realizado hoy.

Tocó Rosa poder y... ahí está. Parece que a gusto.

Hay más:

Del ABC, ese mismo día:
"Díez presentó ayer doce enmiendas a la ponencia-marco con propuestas para reformar el funcionamiento interno del PSOE, con el doble objetivo de facilitar "la máxima participación" y, como resultado, el "fortalecimiento" del partido.
[...]"
Ideas centrales:
  • Reforma del funcionamiento interno del PSOE (obsérvese, de nuevo, este factor aparentemente determinante)
  • Doble objetivo:
  • máxima participación (sobra cualquier comentario)
  • fortalecimiento del partido (sí, han leído bien; nada de destruir. Ella decía lo mismo que sus críticos hoy. Normal. ¿Dirían de Rosa desde el PSOE lo mismo que de ellos se dice hoy desde UPyD?)
Sigue:
"Además, propugna la introducción de las listas abiertas y la limitación de mandatos, si bien defiende que, ante la importancia de estas innovaciones, deberían decidirse en una "Conferencia sobre democracia y modelo de partido" que se convocaría en el plazo de un año.
[...]"
Esto merece repetición (cambio hasta de color, para mayor realce):
"... ante la importancia de estas innovaciones, deberían decidirse en una "Conferencia sobre democracia y modelo de partido" que se convocaría en el plazo de un año"
Conferencia sobre democracia y modelo de partido.
Ahí es ná. Redondo. Nítido. Meridiano.

Lo mismo, mismísimo, exactamente lo mismo, que decidir por la vía de un reglamento extralimitado la estructura de UPyD. Con un par.

Inevitable destacar la coincidencia: Rosa Díez habla con razón de lo conveniente de una conferencia sobre democracia y modelo de partido en el plazo de un año. Sí, justo, ¡exactamente igual que la candidatura de Valia Merino!

¡Cuánto valía Rosa! Tanto tanto tanto, como vale hoy Merino.

No queda ahí la cosa.

Una guinda corona el pastel:
"También propone crear una Oficina Gestora del Censo..."
Si es lo que parece, esto merece una carcajada:



Aunque, bien pensado, no tiene ni pizca de gracia.

Como lo que tendría que decir ahora es un tanto desagradable y saben Vds. que detesto las malas maneras, prefiero cantar.

Amigos, ¿por qué no se animan conmigo?
Where have all the flowers gone?



Where have all the flowers gone?
Long time passing
Where have all the flowers gone?
Long time ago
Where have all the flowers gone?
Girls have picked them every one
When will they ever learn?
When will they ever learn?



lunes, 26 de octubre de 2009

Voto electrónico: la burla

Reglamento del I Congreso de UPyD, p.12:
"Capítulo III.- Informes de Gestión Art. 18.- Junto con las ponencias definitivas y las enmiendas admitidas a discusión se remitirá a los delegados elegidos, con 15 días de antelación a la fecha de inicio del Congreso, el Informe de Gestión de los órganos de dirección del partido."
Tomemos nota: el informe de gestión se envía a los delegados, no a los afiliados.

Reglamento del I Congreso de UPyD, p.18:
"En la misma fecha en que se dé inicio a las sesiones del Congreso, se abrirá el proceso de votación [al Consejo de Dirección]. A tal fin se dispondrá de terminales de votación telemática adscritos a cada uno de los Comités Electorales Provinciales, donde los afiliados podrán emitir su voto hasta las 20 horas de la segunda jornada del Congreso."
Hemos comentado en varias ocasiones lo objetivamente injustificable del voto electrónico en el congreso de UPyD. Insistamos una vez más:
  • Si los afiliados deben acudir al CEP a votar en el terminal previsto al efecto, ¿por qué no hacerlo en urna?
  • Si los delegados en el Congreso están físicamente reunidos, ¿a santo de qué votar telemáticamente?
Sin pensar en las posibilidades reales de pucherazo que el voto electrónico facilita, la jugada debe entenderse como un arquetípico ejercicio de propaganda. Al reclamo de la novedad, será más fácil que los medios de comunicación atiendan; una vez conseguida la atención, el mensaje a transmitir -fundamental para UPyD- será todos los afiliados votan. Las consecuencias, evidentes y clarísimamente enunciadas por el propio Gorriarán:

El Mundo, 28 de marzo de 2009:
"Como explicó a este diario Carlos Martínez Gorriarán, dirigente de UPyD, se trata de que el partido cuente con «la máxima participación de los afiliados», «que haya la menor delegación posible» y que disponga de «una dirección con mucha autoridad y legitimidad precisamente por estar elegida por todos los afiliados»."
La clave es, así pues, doble: voto electrónico -somos distintos, somos mejores-, y universal -el afiliado tiene la última palabra. Eso sí, voto universal de un universo que sólo dios -en este caso, diosa- y sus representantes en la Tierra conocen, porque el censo de votantes permanece secreto. Asunto del todo escandaloso que, sin embargo, a pocos escandaliza.

Profundicemos en el carácter eminentemente propagandístico del voto electrónico mediante un experimento mental.

Imaginen el hipotético caso -improbable, pero posible- en el que el informe de gestión de los órganos de dirección de UPyD no convenciera a los delegados presentes en el Congreso que, en uso soberano de su libertad, lo rechazaran. Dado que -como hemos visto antes- los afiliados votan las distintas candidaturas al Consejo de Dirección desde el inicio del Congreso, podría darse la situación nada decorosa de un Consejo de Dirección, el actual, desautorizado por el Congreso y, sin embargo, aclamado por los afiliados, ignorantes de los motivos de rechazo.

Si en UPyD se tratara a los afiliados como ciudadanos -adultos libres, racionales y sujetos de derechos- y no como meros instrumentos de legitimación de quien detenta el poder, lo normal sería que el informe de gestión del equipo directivo saliente fuera condición de revalidación de Rosa Díez, de manera que no se pidiera a los afiliados el voto al Consejo de Dirección sin una previa rendición de cuentas. Más todavía en una situación tan convulsa como la actual, en la que se ha suscitado tanto desafecto en tan corto espacio de tiempo.

Pero no, mientras se desarrolla el congreso, con sus imposibles debates en horario restringido, con sus delegados ocupados habiendo leído ponencias, enmiendas, informes de gestión y todo lo demás, en realidad es FUERA donde sucede lo que de verdad importa: los afiliados -de un censo desconocido, y sin la información que podría hacerles cambiar de opinión- aclaman a Rosa.

¿Adivinan quiénes son y de quién se burlan estas dos criaturitas?


¡No me negarán que han salido ganando!

martes, 6 de octubre de 2009

La Mesa, a mano alzada

De acuerdo con el Reglamento del I Congreso de UPyD, la Mesa será la máxima autoridad durante el mismo:
Preámbulo:

El segundo periodo congresual consiste en el desarrollo del Congreso en sí mismo. Se iniciará con la elección de la Mesa, órgano que dirigirá los debates y se constituirá en la máxima autoridad del Congreso, y continuará con la dación de cuenta por parte de los órganos de dirección del partido respecto a la gestión desarrollada hasta la fecha, y la posterior discusión de Ponencias y enmiendas.
En el Art.15 se fijan sus competencias:
Art. 15.- La Mesa del Congreso estará compuesta por: un Presidente, un Vicepresidente, dos Secretarios de Actas y un Vocal-asesor.
Tendrá por misión:
  • Fijar el Orden del Día detallado de cada sesión, según el Orden del Día general fijado en la convocatoria del Congreso.
  • Dirigir los debates, fijando la duración de cada sesión, así como el orden de las deliberaciones y los turnos de intervención.
  • Hacer cumplir las disposiciones de este Reglamento, interpretándolo y supliéndolo en caso de duda u omisión.
  • Levantar Acta de los Acuerdos y Resoluciones del Congreso, consignando el resultado de las votaciones correspondientes.
  • En general, ostentar cuantas atribuciones resulten necesarias para ordenar y dirigir el desarrollo del Congreso y no vengan atribuidas, expresamente, a ningún otro órgano.
La pregunta se torna inevitable: ¿cómo se constituye la Mesa, máximo órgano durante el congreso?

EL Art.16 lo aclara:
Art. 16.- Elección de la Mesa. Los componentes de la Mesa serán elegidos por votación individual y pública de todos los delegados asistentes al Congreso.

A tal fin, una vez declarado abierto el Congreso por el Comité de Dirección, se solicitará la presentación de candidaturas. Las candidaturas deberán estar formadas por delegados asistentes al Congreso y contener un número igual al de miembros a elegir, detallando en su composición los cargos a asumir por cada uno de sus componentes.

En el caso de existir más de una candidatura resultará elegida aquella que obtenga un mayor número de votos.
Votación individual y pública. Es decir, a mano alzada. Así, pero con 500:


Nos hemos referido en varias ocasiones a lo inconveniente de este sistema de votación. Sólo teniéndolo suficientemente en cuenta -junto a otros factores- puede explicarse que, por ejemplo, en la reunión del Consejo Político de 28 de marzo, resultaran derrotadas enmiendas al Reglamento del Congreso tan razonables como la recogida en Votación a mano alzada, mucho mejor garantes de derechos para electores y elegidos que el texto original, propuesto por la Dirección.

Pues bien, el máximo órgano durante el Congreso, la Mesa, también será elegido a mano alzada, a pesar de contar con un ultra-super-mega-moderno sistema de votación electrónica. ¿Por qué?

Sería bueno que alguien explicara por qué razón no se preserva el secreto en la elección de quién dirigirá el Congreso.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Hay igualdades e igualdades

Fue Juan Espino, según él mismo declara, quien presentó la solicitud de apertura de expediente contra Rosa Díez por incurrir en la misma falta que la dirección de UPyD atribuye a los impulsores de EstanoeslawebdeUPyD.

Como teme que su condición de expedientado pueda ser un inconveniente esgrimible por la dirección, dice:
"[...] sería muy conveniente que afiliados sin expediente alguno, realizaran la denuncia; así ya en el CD no tendrían excusa para evitar enfrentarse con el conflicto del "a ti te aplico las leyes y te abro expediente, a ti no te aplico las leyes y no te abro expediente."
Juan facilita el texto de la carta. Yo me permito sugerir que se incorporen las pruebas aportadas en mi último comentario: 14 medios al menos reprodujeron el anuncio público de Rosa Díez el 19 de julio.

Los afiliados de UPyD descontentos con la deriva del partido pueden confirmar o paliar algo su disgusto poniendo a prueba la coherencia de su núcleo duro.

Los afiliados sólo disconformes con los expedientes abiertos tienen una ocasión de oro para exigir a la dirección su anulación. Porque si, en el más débil de los casos, no se comparte la decisión de expedientar a compañeros e impedir así su participación en el congreso, qué menos que exigir que las reglas se apliquen o se dejen en suspenso a todos por igual.



jueves, 24 de septiembre de 2009

Según Rosa Díez, Rosa Díez debería ser expedientada

Ayer Rosa Díez estuvo en el programa de John Muller, La vuelta al Mundo.




Cuando John preguntó por los expedientados, ella repitió el mantra habitual de las "reglas aprobadas por todos que se aplican a todos por igual".

Pésima excusa, por tres razones:
  • Primero, porque no discute lo justo o injusto de la regla aplicada, cuestión muy relevante. Si la norma fuera antidemocrática, el expediente seguiría siendo injusto; y ello con independencia de que fuera de aplicación general.
  • Segundo, porque omite las condiciones en que se aprobó la norma (algo sobre esto, aquí).
  • Tercero y decisivo: es falso que las normas se apliquen por igual.

Justificación


Texto del expediente a uno de los 14 impulsores de EstanoeslawebdeUPyD (p.3, 4ª imagen):
"Las candidaturas se deberán presentar conforme establece el reglamento y deberán utilizarse como instrumentos de publicidad los que para todos por igual se pongan a disposición de las candidaturas, por el partido."


(fuente: PlazaMoyua.org)


Pues bien, Rosa Díez ha incumplido exactamente en los mismos términos el Reglamento y aquí no ha pasado nada. Si los impulsores de EstanoeslawebdeUPyD merecen un expediente por haber utilizado "instrumentos de publicidad" distintos a los previstos por el partido, Rosa Díez también lo merece por haber hecho lo mismo:
"Rosa Díez asegura que tiene intención de presentar su propia candidatura".
(Europa Press, 19 de julio de 2009)

La noticia, de agencia, fue reproducida al menos en los siguientes medios:

Es patente que Rosa Díez en semejantes declaraciones se sirve de su condición de Portavoz del partido -representante, por tanto, de todos los afiliados- para publicitar en los medios su candidatura.

Recordemos el texto del expediente, antes destacado:
"Las candidaturas se deberán presentar conforme establece el reglamento y deberán utilizarse como instrumentos de publicidad los que para todos por igual se pongan a disposición de las candidaturas, por el partido."

Las dos únicas diferencias entre el Presentaremos candidaturas de EstanoeslawebdeUPyD y el anuncio de Rosa Díez en los medios son:
  1. Quién anuncia la presentación de candidatura
  2. La repercusión mediática del anuncio, incomparablemente mayor en el caso de Rosa Díez
En consecuencia: si la norma fuera igual para todos, Rosa Díez debería estar expedientada.

P.S. (viernes, 25 de septiembre):

Chuti y Remoto, desde Ciudadanos en la Red, aseguran que hace unos 15 días, con sello oficial del partido y registro de entrada, hay presentada una solicitud de apertura de expediente contra Rosa Díez por este mismo asunto. Interesante.

Denuncia pública, denuncia interna... ¿cabe ir más allá? La injusticia es flagrante.


miércoles, 9 de septiembre de 2009

Un tercio de justos

Me he referido en distintas ocasiones al fraude que supone un Congreso cuyo Reglamento da por resuelto uno de los problemas que deberían ser abordados, discutidos y votados en él: la estructura del partido. Es decir, cómo se organiza éste, qué órganos lo constituyen, cómo se eligen, con qué competencias, etc.

No voy a repetir ideas que están, en lo esencial, expuestas por ejemplo en El mal llamado Reglamento del I Congreso.

Mi interés hoy es tratar de justificar por qué creo que cualquier enmienda, incluso las totales, cumplirá una función legitimadora para la cúpula de UPyD. ¿Por qué creo esto? Precisamente porque todo está concebido para que así suceda. El Reglamento crea las condiciones necesarias para que la cúpula de UPyD se dé un paseo triunfal en el Congreso.

Pongo un par de ejemplos:
Capítulo III.- Informes de Gestión [de la Dirección]

"Las peticiones de palabra se ordenarán de forma alternativa entre turnos de conformidad y de no conformidad.
[...]
Según el número de palabras solicitadas la Mesa podrá limitar el número y el tiempo de las intervenciones.
[...]
El Consejo de Dirección podrá intervenir en cualquier momento del debate al objeto de defender la gestión.
[...]
la totalidad de la gestión, que resultará aprobada o rechazada por el voto individual y público"
En suma,
  • unas cuantas intervenciones breves a favor y en contra de la gestión de la Dirección
  • la Dirección interviene siempre que lo desee
  • la Dirección tiene la última palabra
  • y, al final, votación a mano alzada de la totalidad de la gestión
No hay posibilidad de matices. O se aprueba todo o se vota en contra. A mano alzada y con fotógrafos inmortalizando el momento.

Más:
Capítulo IV.- Debates y votaciones.-

Art. 21.- Cada delegado al retirar su acreditación deberá mostrar su preferencia para adscribirse a alguna de las Comisiones formadas.

El número y los componentes de cada una de las Comisiones se fijará de forma definitiva por la Mesa, procurando una composición equilibrada y racional que facilite los debates y respetando, en la medida de lo posible, las solicitudes de adscripción efectuadas por los delegados. Cada delegado sólo podrá estar adscrito a una Comisión.
Es decir, supuesto que el interés de la mayor parte de los delegados fuera coincidente -asistir, por ejemplo, a los debates de la Ponencia de Estatutos para escuchar los argumentos de unos y otros- el Reglamento niega el derecho a que cada delegado decida dónde quiere estar y propicia que la autoridad electoral, la Mesa del Congreso, adscriba a cada delegado donde sea preciso para conseguir lo que ellos conciben como una "composición equilibrada y racional" de las comisiones.

Podría continuar: Comisión electoral, Mesa del congreso..., pero no quiero extender demasiado este comentario.

El cuadro es claro: éste es un juego con las cartas marcadas. Intervenir en él a sabiendas de que no es equitativo legitima irremediablemente a quien las marcó.

¿Qué hacer entonces?

Mi opción es sorprender al Consejo de Dirección con el tercio de justos.
¿Y esto qué es? Aquí está:

Estatutos de UPyD (vigentes hoy)
Art. 11: La Asamblea General

La Asamblea General está formada por todos los miembros, que podrán actuar directamente o por medio de compromisarios delegados.

1 - Será convocada por acuerdo del Consejo de Dirección del Partido y se constituirá en Congreso del partido, ordinario cada cuatro años, y extraordinario si así lo decide el Consejo de Dirección o lo solicitan el Consejo Político o bien un tercio de los afiliados con sus obligaciones en regla.

2 - El orden del día de la Asamblea será establecido en el acuerdo de la convocatoria, fijando claramente las cuestiones sobre las que deliberará y decidirá la Asamblea.
[...]
7 – Las propuestas presentadas a la Asamblea de acuerdo con el orden del día, provengan de los órganos de dirección o de afiliados claramente identificados, deberán enviarse a todos los miembros y órganos del partido con al menos un mes de anticipación antes del comienzo de la Asamblea General.
¿Hay entre los afiliados de UPyD un tercio de justos? Esta es la clave.

Si los hay -tiene que haberlos-, la salida más honrosa para todos, desde mi punto de vista, sería tratar de dar con ellos, informarles de lo que ha venido sucediendo en UPyD e invitarles a participar en la iniciativa Un tercio de justos por la convocatoria de un congreso justo.

El mensaje tendría que ser claro y sencillo. Yo personalmente hablaría de unas pocas cosas que nunca tendrían que haber sucedido: el cierre del Foro Andalucía, el cese de María Cruz Boscá, la carta a los afiliados gallegos... Les animaría a que leyeran a Miguel Baños, Macarena Pool, Javier Gom, San Pacomio de Alexandria, Juan Artero Ortega, Rafael Pizarro y compañeros de Colmenarejo...

Apelaría, como al principio, a Lo que nos une y trataría de hacer posible un Congreso extraordinario, antes del de noviembre, en el que tuvieran también voz los decepcionados, expedientados, cesados, expulsados... Que el Consejo de Dirección rindiera cuentas y tanto unos como otros, en igualdad de condiciones, pudieran ofrecer su versión de lo sucedido. Y que, finalmente, la Asamblea decidiera. Con matices, con todos los matices necesarios: esto se hizo bien; esto otro no; aquello nunca tendría que haber sucedido...

El último de vídeo de updcritico no puede ser más apropiado. Aquí está:



5 entre los que leen este comentario se animan. Cada uno de ellos convence a otros 5, que a su vez lo hacen con 5 más cada uno, que lo repiten a su vez con otros 5. Cada uno de estos últimos sólo necesita encontrar 3 justos más. Total: 1875. Suficiente si el censo viene a ser de 5000 miembros.

Un tercio de justos. Ahora es la ocasión. En la ponencia de Estatutos prevista para el Congreso de noviembre esto desaparece. Todo un síntoma.

martes, 1 de septiembre de 2009

El problema del censo

Hoy, 1 de septiembre, todavía no es público a qué número asciende el censo de votantes del próximo Congreso de UPyD. Y ello a pesar de que, de acuerdo con el calendario oficial, el plazo expiró:
CENSO
Comunicación a afiliadossemana del 13/07/2009
Plazo impugnaciones (7 días) semana del 20/07/2009
Censo definitivosemana del 27/07/2009

Establecer de forma transparente quién tiene derecho a votar y quién queda excluido es condición necesaria, aunque no suficiente, de limpieza y corrección democráticas.

¿Cuál es el órgano encargado de definir en UPyD el censo de votantes? Lo que puede leerse en el Reglamento del Congreso invita poco al optimismo.

Página 3, párrafos segundo y tercero:
"La convocatoria [del Congreso] corresponde estatutariamente al Consejo de Dirección, que deberá fijar las fechas concretas de su celebración y el orden del día general con una antelación suficiente (3 meses), para que se pueda desarrollar todo el proceso posterior con las debidas garantías. También es necesario fijar un censo de afiliados con plenitud de derechos para los distintos procesos de elección y participación en el I Congreso.

El Consejo de Dirección, en su calidad de máximo órgano de dirección política del partido, también será el órgano responsable de elaborar las Ponencias que se someterán a debate."
Aunque no se dice explícitamente, todo parece indicar que es el Consejo de Dirección el encargado de fijar ese censo de afiliados con plenitud de derechos.

A falta de mejores razones, no parece que esto sea lo más adecuado. La constitución del censo debería corresponder al órgano encargado de dirigir y controlar el congreso: la Comisión Electoral, por ser éste, al menos en teoría -otro día quizá comentemos esto- un órgano imparcial no directamente implicado en las votaciones, como sí lo está el Consejo de Dirección.

Pero prescindamos ahora de quién define el censo. ¿Qué medidas de control hay previstas? ¿Cómo pueden estar seguros los afiliados de que votarán todos y sólo los miembros del partido con derecho a voto?

Acudamos nuevamente al Reglamento, p.7:
"Art. 3.- Un vez acordada la convocatoria del Congreso, el Responsable de Organización comunicará de forma individual a cada afiliado su condición de elector y elegible. Asimismo remitirá a cada coordinadora Territorial el censo de su circunscripción que regirá para la elección de delegados, distribuido provincialmente."

Una vez hechas estas comunicaciones se abrirá un plazo de 7 días para que todos los interesados puedan formular las reclamaciones oportunas sobre el contenido del censo. La reclamación deberá dirigirse de forma argumentada, por escrito y preferentemente por correo electrónico al Consejo de Dirección, que resolverá en igual plazo.

Resueltas las alegaciones, el Consejo de Dirección comunicará a cada Coordinadora Territorial el censo definitivo.
Se comunica, por tanto, a cada afiliado su condición de elector y elegible. ¿Y a los excluidos? ¿Se les informa también de su exclusión? En la medida en que el Consejo de Dirección prevé reclamaciones, supondremos que sí; no parece que quepa esperar muchas quejas de los incluidos en el censo. Es de los afiliados excluidos de quien, sólo si han sido debidamente informados, puede esperarse alguna reclamación. El Consejo de Dirección ha previsto siete días. No parecen muchos, sobre todo si consideramos que la comunicación oficial se produce durante una semana de julio.

Pero concedamos que ningún afiliado con derecho a voto va a ser excluido. Eludo deliberadamente en este caso la discusión del problema que plantean los afiliados expulsados o expedientados por haber hecho pública alguna crítica a la dirección. Sólo esto debería ser causa suficiente de impugnación del Congreso y reprobación de la Dirección por parte del conjunto de afiliados. Pero ese es otro tema.

Mi interés ahora es plantear cómo se asegura, no sólo que todos los que tienen derecho a votar están incluidos en el censo, sino que son sólo ellos los que de hecho votarán en el Congreso. Es decir, ¿qué garantías hay de que no habrá trato de favor a ningún afiliado? ¿Se puede estar seguro de que afiliados afectos a la Dirección pagan sus cuotas? ¿Se puede estar seguro de que simples simpatizantes no votarán? ¿Cómo se garantiza que la gestión de los preafiliados ha sido neutra, es decir, sin filtros para incorporar al partido, particularmente en los últimos meses, sólo a los fieles?

Todos los afiliados con derecho a voto y sólo ellos. Es clave garantizarlo.

jueves, 23 de julio de 2009

Estas cuentas tampoco salen

Mientras viejecita, Bárbara Paraula y plazaeme ultiman El Canario,

quiero declarar y declaro,

oficial, dogmática e irreversiblemente,

que:

21 son más que 20.

Aunque lo niegue Agamenón, Gorriarán o el porquero de entrambos.
Diré más: aún negándolo Rosa Díez.

Y es que las cosas son así:

Reglamento del I Congreso:

Preámbulo, p.4:
"En el caso del Consejo de Dirección, dado su carácter ejecutivo se propone el sistema de listas cerradas con 21 miembros..."

Procedimiento de elección de los distintos órganos (Art. 31), p.15:
A) Consejo Político.-
De los 150 miembros de éste órgano, 110 serán elegidos en el Congreso, mediante listas abiertas, por el voto directo y secreto de los delegados asistentes. El resto tendrán la condición de miembros natos y se corresponderán con los 21 miembros del Consejo de Dirección y cada uno de los 19 Coordinadores Territoriales.

p.17:
D) Consejo de Dirección.-
El Consejo de Dirección que estará formado por 21 miembros...
(...)
La atribución del resto de funciones y áreas de responsabilidad corresponderá a la potestad de autoorganización de cada candidatura, hasta completar el número de 21 miembros.

Estatutos:
12.1 – El Consejo de Dirección es el máximo órgano de dirección colegiada del partido, y responde de su gestión ante la Asamblea General, a la que presentará un Informe de Gestión. Estará compuesto por un mínimo de diez y un máximo de veinte miembros.

Recapitulemos:
  1. El Reglamento del I Congreso establece, por adelantado y fraudulentamente, la estructura del partido

  2. Aunque una de las dos ponencias del Congreso será la de 'Organización y estatutos', Rosa Díez sabe y por eso lo dice que en ese cónclave no se modificará la estructura orgánica del partido y que se mantendrá el esquema previsto en el reglamento. ¿Rosa es presciente o, sencillamente, sabe que manda mucho?

  3. Metido en jardines que no le competen, el Reglamento del I Congreso, además, vulnera los Estatutos: 21 miembros del Consejo de Dirección son más que 20, el máximo contemplado en ellos.
¿Qué hacemos con esto?

domingo, 19 de julio de 2009

Consejos de Rosa Díez

En pleno hervidero de noticias sobre la crisis de UPyD y por aquello de que no hay mejor defensa que un buen ataque, Rosa Díez ayer se permitía dar consejos a Rajoy:

Noticia de Europa Press:

Rosa Díez aconseja a Rajoy una política "profiláctica" en el PP y actuar a tiempo para no minar su credibilidad


"...
La representante de UPyD en el Congreso sostiene que Rajoy debe llevar a cabo una política "profiláctica" en su partido, aunque su aplicación le pueda suponer "pagar un precio a nivel interno", porque, a su juicio, "eso supone querer a la organización de la que formas parte sin tener que dar por hecho que todas las cosas de las que se les acusan y que están sin juzgar sean ciertas".
..."

Profilaxis, precio a nivel interno, amor a la organización...

Hablaba del PP, sí. ¿Pero a qué sonaba?

Hoy ya no hay duda. En declaraciones a Europa Press, Rosa Díez se refiere a la crisis de su partido -"humana, no política", dice- y arremete contra los críticos:

"Rosa Díez tacha de "groseras" las críticas de "falta de democracia" y de "exceso personalismo" que está recibiendo la dirección del partido y su persona por parte de esa voces discrepantes, que, a su juicio, están ofendiendo a "los miles de militantes" del partido --"no a Rosa Díez ni a la dirección de UPyD"--, que cada día están "partiéndose el cobre" por la organización."

Nadie ofende a los militantes del partido. De hecho, son muchos de ellos los que están alzando la voz. Nada tiene que ver el dignísimo trabajo desinteresado de tantos afiliados y simpatizantes de UPyD con las prácticas despóticas y autoritarias de la Dirección.

"Es una ofensa decir a esas personas que lo que hacen no es democrático y, además de no ser justo, no es real", sostiene Díez, quien admite que no le importa a qué pueden obedecer unas acusaciones que, según señala, no están afectado al crecimiento del partido. De hecho, Díez presume de que en las últimas semanas --"en las que parecía que moríamos", ironiza--, UPyD ha creciendo en militancia."

De nuevo, la falacia del hombre de paja. Los acusados de prácticas antidemocráticas son ellos, Rosa Díez, Gorriarán y su círculo de íntimos, y no los sufridos afiliados que han entregado y aún entregan tiempo, dedicación y esfuerzo por unos principios que la cúpula ha defraudado. Sí es ciertamente grosero trasladar a ellos las críticas, eludir así la responsabilidad y fingir que una crítica al núcleo duro dirigente es una crítica a los militantes.

Lo más feo de las declaraciones, sin embargo, está por llegar:

"La política vasca, que asegura que "sin duda" evitará que UPyD acabe como Ciudadanos, subraya que el objetivo de la dirección del partido es convertirse en un instrumento útil para la sociedad y, para ello, deben acordar "entre todos y en los órganos competentes" unas normas de comportamiento que "se aplican a todos por igual sin excepciones". "Ésa es la mejor regla para evitar un 'Gürtel'", apostilla."

Primero, es falso que esas reglas -aludidas hasta el hartazgo estos días- se apliquen a todos por igual. Las denuncias contra Marcos Allo, por ejemplo, desaparecen, aunque no se pierden, aunque no existen, aunque se entreguen en persona, o por registro, pero mal.

Segundo, es obscena la asimilación retórica de los críticos dentro y fuera de UPyD con los responsables del caso Gürtel. Es deshonesto que Rosa Díez pretenda identificar las críticas a su gestión con la corrupción. Los críticos no han robado, no se han enriquecido, no han malversado fondos. Simplemente han ejercido el derecho a la libre expresión de sus ideas.

El final de la noticia de hoy está dedicado al Congreso. Rosa Díez no disimula nada:

"En relación con el primer congreso que UPyD celebrará el próximo mes de noviembre, Díez reseña que en ese cónclave no se modificará la estructura orgánica del partido y que se mantendrá el esquema previsto en el reglamento aprobado el pasado 11 de julio recientemente por el Consejo Político del partido."

Ella, que para eso manda, sabe hoy que el I Congreso de UPyD, pese a pivotar en torno a dos ponencias (política, una; de organización y estatutos, otra), no modificará la estructura actual del partido, decidida hace un par de años por su cúpula y presentada a los afiliados como provisional hasta el primer congreso. Como ya comentamos, lo han vaciado de contenido mediante un Reglamento que invade sus competencias.

No puedo resistir terminar con la enésima inconsistencia de Rosa Díez. En las declaraciones de ayer, y después de aconsejar a Rajoy, tenía unas palabritas para el PSOE:

"Yo no sé si (Gürtel) le hace daño o no al PP, pero sí hace daño al crédito en general porque afecta muy negativamente a la inmensa mayoría de sus militantes y de sus votantes, que son ejemplares y que se sienten afectados por estas cosas", defiende.

En este punto, la líder de Unión, Progreso y Democracia se dirige a los socialistas, a los que recomienda mirar "en su propia casa" antes de atacar al adversario, en este caso al principal partido de la oposición, por cuestiones como 'Gürtel'.

"Tenemos que mirarnos primero a nosotros mismos y después dar consejos a los demás", manifiesta Díez. Sólo así, dice, se podrá evitar eso "tan español" de "ver la paja en el ojo ajeno y no encontrar la viga en el propio".

Si no fuera tanto el destrozo que están causando, sería para carcajearse.

domingo, 5 de julio de 2009

Aclaración, de Rosa Díez

Rosa Díez ha hablado.

En su blog, con sordina, en segundo plano. Ni siquiera ha renovado la página. Ha añadido, al final de su comentario del día, una 'Aclaración'.

Los escrupulosos pueden leerla vía Eli-Jo junto al comentario de Carlos Martínez Gorriarán, 'Agradecimientos'. Con los enlaces, una elocuente fotografía.

Ambos textos y esa imagen constituyen un buen resumen de la situación actual de UPyD: Rosa, Carlos y un proyecto roto.

Incluso entre los más proclives, los hay que ya ven en toda su crudeza la magnitud del problema. Destaca Kobol, en su Estrella de Combate. Bienintencionados, prefieren esperar al Congreso. Desprecian lo que llaman 'luchas de poder' como si no fuera con ellos. Como si aceptar el Congreso en los términos establecidos por la actual Dirección no condenara a jugar con las cartas marcadas una partida que sabemos que sólo puede terminar de un modo.

Rosa Díez habla en su comentario de libertad, normas de funcionamiento y sistema de organización. Dice que las decisiones se han adoptado libremente. Esto es falso. Sin discusión pública, sin tiempo para pensar alternativas, con votaciones a mano alzada y decisiones por aclamación no hay libertad. Por mucho que ella lo proclame; por mucho énfasis que ponga en el empeño.

Se le escapa una indiscreción en este párrafo:

"En ambos hemos decidido (por abrumadora mayoría en el primero y por unanimidad en el segundo) nuestras normas de funcionamiento y nuestro sistema de organización y elección de órganos para el próximo Congreso. Y también el sistema de elección de nuestros Delegados. Insisto: lo decidimos por amplísima mayoría en el Consejo Político y por unanimidad en el Consejo de Dirección. ¿Que a algunos afiliados no les gustan estas normas? Pues se pueden cambiar. Pero hasta que se cambien, las reglas están para cumplirlas. Y se nos aplican a todos. Y se cambian con la misma mayoría que se acordaron. Y en los mismos órganos en que se acordaron, los que son competentes para ello."

Es ésta: "hemos decidido (...) nuestras normas de funcionamiento y nuestro sistema de organización y elección de órganos para el próximo Congreso".

Esto sería correcto si sólo fueran las normas de funcionamiento del Congreso lo que el Consejo de Dirección y el Consejo Político hubieran aprobado. Pero, por desgracia, es mucho más. Antes incluso de convocado el Congreso estuvo decidida la estructura del partido, sus órganos y tipos, el sistema de elección, los mecanismos de control, etc. Se ha evitado el debate. Se ha impedido la discusión. Todo ello está resuelto. A la chita callando, de espaldas a los afiliados, mediante un Reglamento que regula mucho más de lo debido.

Resulta imposible, por otra parte, ignorar cómo se han conformado los actuales Consejos, de Dirección y Político: nombramiento directo, depuración y renovación en manos, exclusivamente, de la cúpula.

Presume Rosa de que la aprobación del Consejo de Dirección fue por unanimidad. Sorprende que no se dé cuenta del mal efecto que produce y lo significativo que resulta. Nos hacemos cargo: nadie de la Dirección objetó nada en asunto tan grave.

Presume también de la abrumadora mayoría de la aprobación por el Consejo Político. Pero sabemos que en esa reunión ni la discusión ni las decisiones fueron libres. Primero, porque hubo muy poco tiempo para estudiar el borrador, presentar enmiendas y pensar las distintas propuestas. A nadie con mínimo criterio se le escapa que una decisión deficientemente informada no es una decisión libre. Segundo, porque aquellos que propusieron enmiendas fueron maltratados. ¿Piensan que exagero? Lean aquí, y aquí, por ejemplo. Y al final, la guinda magenta. Para dirimir todos y cada uno de los aspectos que establecen el modo de organizar la toma de decisiones en UPyD, la gestión de la información, los mecanismos de control, los sistemas de elección...: votación a mano alzada.

Vuelvo al principio. Al comentario de Eli-Jo, con Rosa, Carlos y el juguete roto.
Toca ahora el Epitafio 2009, de Luis Bouza-Brey, publicado hace un rato.
Termina así:

"Nos habéis robado la esperanza y no os merecéis otra cosa que el fracaso y el olvido. Habrá que comenzar otra vez, e intentar desde cero la REFUNDACION DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA. Ojalá que nuestro país sea capaz de una vez de salir de esta triste Historia a la que lo han condenado sus dirigentes."



sábado, 27 de junio de 2009

Votación a mano alzada

El Reglamento del I Congreso de UPyD fue aprobado en reunión del Consejo Político el pasado 28 de marzo. La votación de todas y cada una de las enmiendas consideradas fue pública, a mano alzada.

Así:

Lo diremos cuanto antes: esto no es serio.

El Reglamento del I Congreso -que, como vimos, regula mucho más que el Congreso- nunca debió aprobarse en estas condiciones.

Pongamos un ejemplo.

Consideremos dos propuestas sobre un par de párrafos del Reglamento, correspondientes al Capítulo I.- Convocatoria, proceso pre-congresual y elección de delegados, Art.9.

Las llamaremos Propuesta 1 y Propuesta 2.

Propuesta 1:

"En la página web de cada Comité Electoral Provincial o Agrupación Territorial se habilitará un espacio en el que se publiciten los candidatos a delegados, que lo podrán hacer de forma individual o de manera agrupada. En todo caso estos espacios deberán configurarse siguiendo las directrices unitarias que especifique el Consejo de Dirección",

Propuesta 2:

"En la página web de cada Comité Electoral Provincial o Agrupación Territorial se habilitará, al menos con siete días de antelación a la fecha señalada para la elección, un espacio del que dispondrán los candidatos a delegados para difundir sus propuestas. En todo caso estos espacios deberán configurarse siguiendo las directrices unitarias que especifique la Comisión Electoral y en ellos se incluirá la imagen del candidato y un espacio para que exponga su biografía o historial político y sus opiniones sobre temas relevantes para UPyD. Asimismo, la configuración del espacio será interactiva, de manera que permita la comunicación efectiva bidireccional entre los candidatos y los restantes afiliados."

Analicemos las dos propuestas: ¿qué las diferencia?
Tres aspectos, fundamentales:
  • La Propuesta 2 asegura un mínimo de contenidos y de antelación en la habilitación del espacio web
  • La Propuesta 2 garantiza que el espacio web sea interactivo (y no una página estática donde los afiliados no puedan interrogar y ser contestados por los candidatos)
  • El órgano que establece las directrices unitarias para la configuración del espacio web es el Consejo de Dirección (Propuesta 1), la Comisión Electoral (Propuesta 2)
Dado que el actual Consejo de Dirección será parte interesada en el proceso electoral, es mucho más limpio y democrático que esas directrices sean establecidas no por él, sino por la Comisión Electoral, órgano -al menos en principio (de esto quizá convenga hablar otro día)- neutral.

Por otra parte, la segunda propuesta es también preferible a la primera por lo que respecta a los mínimos y funcionalidad garantizados.

Pues bien, el Consejo Político, en su reunión de 28 de marzo, decidió rechazar la Propuesta 2 -era una de las diecinueve enmiendas presentadas por María Cruz Boscá- y conservar los párrafos 6 y 7 del Capítulo I, Art.9 en su redacción original (lo denominado aquí Propuesta 1).

¿Cómo es posible que la enmienda no saliera adelante? ¿Por qué la propuesta menos democrática se impone sobre la que salvaguarda con mayor efectividad los derechos de los candidatos y electores?

Una de las claves, sin duda, está en que la votación fue a mano alzada. Votar la enmienda suponía desmarcarse públicamente de la Dirección, que ya la había descalificado.

Si la votación hubiera sido secreta, dudo mucho que una propuesta tan sensata y de mínimos no hubiera prosperado. Porque ¿hay alguien que pueda defender, más allá de su interés en bendecir todo lo que decida el Consejo de Dirección, las ventajas del texto original?

Agradecería mucho ese debate.


martes, 23 de junio de 2009

Listas entreabiertas

El Reglamento del I Congreso de UPyD -al que ya tuvimos ocasión de referirnos por su mal nombre- establece que las comisiones de Garantías y de Finanzas se elegirán por el sistema de listas cerradas y abiertas. Cada una de ellas, eh -no corrijan- por los dos sistemas.

¿No se lo creen? Lean.

Preámbulo, p. 5:

"Los otros órganos auxiliares - Comisión de Garantías, Comisión de Finanzas y Comisión Electoral- se elegirán también en el propio Congreso por los delegados asistentes, mediante voto mayoritario y listas cerradas, que podrá promover cualquier afiliado que se encuentre en pleno uso de sus derechos como tal."

Capítulo V.- Elección de los órganos de dirección del partido, p.16:

"B) Comisión de Garantías y Comisión de Finanzas.- Cada una de ellas estará integrada por 3 miembros y será elegida mediante votación individual y secreta de todos los delegados asistentes, previa presentación de candidaturas completas ante la Comisión Electoral. Se votará mediante el sistema de listas abiertas, de tal modo que cada delegado podrá votar como máximo a un número de candidatos igual que el de puestos a cubrir, resultarán elegidos aquellos candidatos que acumulen un mayor número de votos. Los casos de empate se dirimirán mediante sorteo."

Esta novedosa, imaginativa, original, creativa y supermagenta solución -para nuestra desgracia, contradictoria- tiene que ser sin duda a lo que Gorriarán se refería cuando el pasado 10 de junio hizo estas divertidas declaraciones en AmericaEconomica.com:

"(...) los afiliados serán primordiales. No existirán listas abiertas del todo, pero sí podrá presentarse cualquier afiliado a la nueva dirección”

Listas abiertas no del todo. Listas abiertas, pero menos. Listas entrabiertas.

No hay como disfrutar de un partido de intelectuales.

Listas entreabiertas (Diccionario de Funes)
1. Dícese de las listas declaradas abiertas y cerradas en el mismo documento.
2. Sistema de elección propio de partidos imaginativos.
3. Cómo decir algo y no comprometerse a nada.
4. Ni sí, ni no, sino todo lo contrario.
5. ¿Qué nos cabe esperar?


jueves, 18 de junio de 2009

El mal llamado 'Reglamento del I Congreso'

El Reglamento del I Congreso de UPyD, atendiendo a su nombre, debería limitarse a regular el Congreso.

El primer párrafo del Preámbulo no contradice esta idea:

"El presente Reglamento nace de la necesidad de regular de forma adecuada el primer Congreso del partido que, tal como se recoge en la disposición transitoria de los Estatutos vigentes, debe celebrase no antes de dos ni más tarde de tres años contados desde su fundación."

Tampoco el segundo lo hace:

"La parquedad de la regulación estatutaria hace necesaria la creación de un texto normativo específico que dote de la suficiente seguridad y concreción a todo el complejo proceso de preparación y desarrollo de nuestra primera Asamblea General; con el objeto de unificar la terminología empleada hasta la fecha, en lo sucesivo esta asamblea se denominará I Congreso."

Dado que se trata del primer congreso del partido, es natural que a las discusiones de contenido político se sumen las relacionadas con la organización interna. El tercer párrafo es claro al respecto:

"(...) resulta evidente la importancia que, para nuestro joven partido, va a tener el I Congreso. Será nuestro primer foro general de debate para concretar y organizar el proyecto político que quiere representar y promover en las instituciones UPyD, y también para definir la estructura orgánica que adoptaremos para desarrollar un nuevo modelo de partido que haga política de una forma diferente."

Dos objetivos, por consiguiente, quedan establecidos desde el principio: definir el proyecto político y la estructura orgánica de UPyD.

Esto es coherente con lo que también puede leerse en el Art.5 del Capítulo - Convocatoria, proceso pre-congresual y elección de delegados (p.7) :

"Art. 5.- La discusión congresual se articulará entorno a dos ponencias, elaboradas por el Consejo de Dirección y ratificadas por el Consejo Político, la ponencia de organización y estatutos y la ponencia política."

Contra lo que cabría esperar si nos tomamos en serio lo leído hasta ahora, la página 4 del Preámbulo encierra una sorpresa desagradable:

"Tras la discusión programática, la responsabilidad esencial del I Congreso será elegir los órganos de dirección del partido hasta el siguiente Congreso. A este respecto, ha sido indispensable adelantar un modelo que ordene un proceso de elección complejo y que se quiere lo más participativo posible. Es inevitable anticiparse a las previsiones estatutarias que saldrán del propio Congreso, fijando un mínimo de regulación de la composición, funciones y método de elección de los órganos de dirección y órganos territoriales de UPyD, dejando a salvo, en todo caso, las competencias del propio Congreso para ratificar o variar la estructura orgánica que se propone."

El ¿irónicamente? llamado "mínimo de regulación" fija, antes incluso de convocado el Congreso, la "composición, funciones y método de elección de los órganos de dirección y órganos territoriales de UPyD".

Esto incluye la constitución de:
  • un Consejo de Dirección (único órgano ejecutivo)
  • un Consejo Político (órgano deliberativo)
  • tres órganos auxiliares y de control :
    • Comisión de Garantías
    • Comisión de Finanzas
    • Comisión Electoral

  • órganos territoriales
También fija sus funciones y el mecanismo de elección de cada uno de ellos.

Es patente que nunca un mínimo fue tan máximo.

¿Por qué? El Consejo de Dirección no justifica por qué considera "inevitable anticiparse a las previsiones estatutarias que saldrán del propio Congreso". ¿En nombre de qué dejan reducido a nada el segundo objetivo básico del Congreso que, al comienzo del Preámbulo ellos mismos enuncian así: "definir la estructura orgánica que adoptaremos para desarrollar un nuevo modelo de partido"? Cuesta imaginar otra razón que la de reducir el Congreso a un sistema de aprobación por aclamación de lo acordado de antemano, evitando el debate y la discusión abierta.

En buena lógica democrática, el Reglamento del I Congreso debería haberse limitado a regular el Congreso, sin prefigurar en modo alguno la estructura del partido que desde la Dirección se considera óptima. Esto, obviamente, tendría que haberse reservado a la ponencia o ponencias correspondientes, susceptibles de discusión. Muy al contrario, el refrendo del actual Reglamento el pasado 28 de marzo supuso la aprobación de un particular modelo organizativo y, con ello, vaciar de sentido al Congreso mismo.

Cierto es que el mismo párrafo de la página 4 incluye una cierta corrección al desmán cuando afirma: "dejando a salvo, en todo caso, las competencias del propio Congreso para ratificar o variar la estructura orgánica".

Desgraciadamente, el alcance real de esta corrección es sólo aparente. ¿Qué posibilidades objetivas hay de que prospere una enmienda que modifique sustancialmente lo establecido en el mal llamado Reglamento del I Congreso? La experiencia acumulada estos dos años indica que muy escasas. En otro momento analizaré por qué.

Por ahora, sólo queda insistir en lo obvio: resulta inaceptable un Reglamento del I Congreso que define, antes de convocado, la estructura interna de UPyD y que vacía de contenido el Congreso, al dar por resuelta una de las dos cuestiones que el propio Reglamento considera básicas: la organización interna del partido.

En la contestación a la pregunta de cómo y por qué se ha llegado hasta aquí se encuentran también las claves que permiten pronosticar qué sucederá en el Congreso.